Casas en el desierto son edificadas con distintos materiales de desperdicio
Ana G. Garza
Monterrey, México (02 abril 2012).- Para el arquitecto estadounidense Michael Reynolds, la idea de crear construcciones a partir de desechos no es una novedad, pues su visión nació desde la década de los 70.

Sin embargo, a raíz del auge que ha tenido la construcción sustentable por cuestiones del calentamiento global, sus proyectos son ahora más famosos y comerciales.

Se trata de las «Earthship houses», cuyos materiales de edificación son llantas, botellas de vidrio, plástico o latas, todos compactados con tierra.

Reynolds apuesta a reutilizar los desechos que abundan en el planeta para transformarlos en residencias que cuentan con aislamiento térmico, energía solar y almacenamiento de agua, por ejemplo, para que sean autosustentables y más eficientes.

Esto lo logra mediante la implementación de la ciencia, como la física y la biología.

Para sacar el mayor provecho de un clima tan desfavorable como el desértico, la orientación de las casas es un punto fundamental, por lo que busca que éstas estén hacia al sur para atrapar los rayos del sol y poder utilizar los paneles solares.

Gracias a los materiales aislantes y a la orientación, en el interior de la vivienda se mantiene una temperatura promedio de 21 grados centígrados, incluso cuando la temperatura exterior está bajo cero.

Tres recámaras y dos baños conforman la casa muestra de este arquitecto, la cual se ubica en Taos, Nuevo México.

Como cimentación y parte de la estructura utiliza llantas viejas, aproximadamente mil por cada construcción, y cada uno de los neumáticos se llena con tierra sólida para que haga la función de ladrillos.

Las llantas se van apilando y se «pegan» con cemento obtenido de lodo con la tierra del desierto y se le incrustan latas de aluminio para formas las paredes, las cuales crean una superficie irregular para poder colocar la siguiente capa de lodo.

Incluso, incrustan botellas de vidrio para crear círculos de cristal para permitir que la luz entre al interior de la vivienda, además como parte del diseño.

Otros materiales que conforman la edificación son refrigeradores, estufas y lavaplatos viejos cortados en pedazos para decorar las viviendas.

El agua de la lluvia se almacena y se utiliza varias veces, pues en el techo cuenta con cisternas que almacenan esta agua.

Sin embargo, vivir en este tipo de construcciones no significa que sacrifiquen su estilo de vida, pues en la casa de Reynolds cuentan con televisión de pantalla plana, una chimenea con cascada y servicio de internet inalámbrico.

Como parte de las «amenities», también tienen un estanque de peces y un huerto casero.

Los modelos de «Earthship houses» no sólo están en Estados Unidos, sino que ya han realizado algunas en Europa, el Caribe y Haití.

Los precios de estas residencias van desde los 100 mil dólares para los más pequeños hasta el millón y medio.